¡Allá vamos, está EMBARAZADA!

La historia empieza así…

Lo primero que se me pasó por la cabeza fue: «esto va en serio eh!». Y es que, aunque sólo llevábamos un par de meses buscando nuestro primer bebé, no se quedaba embarazada y a veces nos poníamos nerviosos, para que mentir. 

El destino, la vida, el universo o cómo lo quieras llamar es un poco caprichoso, por si no te habías dado cuenta. Y como nunca sé por dónde me va a salir, de repente un día no le vino la regla a mi novia, que ahora es mi mujer (otro día os contaré cómo fue la pedida de mano, no tiene desperdicio).

Pues como decía, un día no llegó la regla.

¿Y que hice yo? Yo ya estaba pensando en nombres mientras ella ponía a prueba el predictor (test de embarazo).  Desde pequeño, me han contado mil veces (tirando por abajo) que a mi padre le costó mucho decidir mi nombre: buscó ideas en libros, en periódicos, preguntó a la gente… incluso llevó una Biblia al hospital para tener nuevas ideas.

Total, que al final me puso su nombre. Muy original.

Así que, como mi entonces novia no quería repetir ningún nombre que ya estuviera en la familia (para que fuera el bebé genuino y no tuviera comparaciones) empecé a pensar un nombre para chico y otro para chica. De poco sirvió, porque ahora 4 meses después aún no está decidido. Los nombres aspirantes los vamos clasificando en top y parece que cada vez estemos más cerca.

¿Cuándo lo decidiremos? Pues espero que dentro de poco, la futura abuela no para de preguntar y es que solamente tiene una misión vital ahora mismo: escribir su nombre en un babero quita babas que ella misma está creando. Ah! se me olvidaba algo muy importante. Es un NIÑO!! Voy a seguir buscando nombre… significadodelosnombres.com

 

      Imagen: Mi hijo ©PapaPrimerizo.es

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