Nervios e ilusión de ser padre


Sentirse un novato…

 

¡Que buen rato pasamos ayer domingo en casa de unos amigos! Y es que no hay nada mejor que pasar nuestro tiempo con gente agradable y que nos hace sentirnos queridos para relajar un poco los nervios.

Hablando con uno de los padres primerizos que ya tenía entre sus brazos a su pequeña princesita, le comentaba que me sentía más nervioso que mi mujer. Que todas las noches me acostaba pensando: madre mía, ¡que novato soy tratando a una embarazada!  

Mi amigo se rió y sin apenas mirarme me comentó: “Tranquilo no lo harás peor que yo, que sin saber cómo he ido haciendo sobre la marcha”. Y nos reímos los dos. ¡Qué íbamos a hacer!

Fue una reunión bonita sobre todo en el sentido que no se notaban máscaras, cada uno expresaba sus nervios y también sus alegrias. Las futuras mamás hablaban, mientras se tocaban la barriguita, de lo increible que les parecía que en pocos meses tendráan a sus hijos en sus manos. Y es que, el nacimiento de una vida siempre me ha parecido fascinante, para mí es algo mágico. Como mágico era ver como uno de los futuros papás (que con otra pareja ya había tenido hijos) trataba con increible ternura a su mujer – madre primeriza, mientras que a los demás nos trasmitía la ilusión por tener otro hijo.

Cuando ya nos despedíamos, la princesita de la reunión me miró, y andando como un patito se acercó hasta mí, me cogió con su manita y me sonrió. ¿Qué podía hacer yo? Pues darle un beso y decirle al resto: “Bueno, nosotros nos vamos, que me ha elegido a mí” Nos echamos una buenas risas.

 

Así que, si te pasa como a mí o como a alguno de nuestro amigos, y te sientes nervioso, sobrepasado por lo que venga o pueda venir, sólo te puedo decir que estamos todos igual, aunque a unos se les dé mejor aparentar. ¡Siempre hay mucho artista!

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